Comprender el gluten y la enfermedad celíaca


Se dice mucho sobre el gluten, y en los últimos años se ha convertido en un "villano" en las dietas de muchas personas que desean perder peso o mejorar la función intestinal. Pero los verdaderos enfermos son celíacos, personas intolerantes al gluten.

Los síntomas más comunes son diarrea crónica, estreñimiento, vómitos, pérdida de peso, anemia, retraso del crecimiento, cambios de humor o desaliento, dolor abdominal, aftas, cambios en la piel, adelgazamiento de uñas, uñas débiles, hinchazón, disminución fertilidad y osteoporosis. Aunque es más raro, hay casos que no muestran síntomas. El gluten es una proteína presente en la harina de trigo, centeno, avena, malta y cebada. Es por eso que la restricción de alimentos como pastas, pizzas, pasteles, panes, galletas, cervezas, whisky, dulces, entre otros es excelente. Causa daño progresivo a los intestinos, perjudicando la absorción de nutrientes de los alimentos. Debido a esto, el celíaco puede sufrir de una nutrición deficiente. El diagnóstico puede hacerse mediante análisis de sangre o endoscopia.

La enfermedad puede surgir en cualquier etapa de la vida, incluso en niños. Es más común en mujeres y es hereditario. Busque atención médica si usted o su hijo tiene alguno de los síntomas.

Besos

Paty

Paty Cayres

Paty tiene 29 años y es madre de João Victor, de 1 año. Madre soltera, bien resuelta, de personalidad, tiene una buena relación con el padre y hace todo lo posible para ver al niño feliz.

Es publicista, ha trabajado en agencias, pero su amplia experiencia es en Marketing de Innovación, gestionando proyectos y creando nuevos productos. Trabajó en grandes multinacionales en diversas industrias, como alimentos y electrodomésticos. Desde el comienzo de su carrera, se destaca por su creatividad y talento para traducir las necesidades del consumidor, ya que ha creado productos icónicos de gran importancia para las empresas para las que trabajó.

Ella está enamorada de la gente, las artes en general, los viajes, la moda, la gastronomía, habla por los codos y nunca, ¡nunca se pierde una buena broma!