6 leyendas navideñas para contar y encantar a tus hijos

Una forma de convertir la Navidad de tus hijos en un momento mágico es contarle a Legends de este maravilloso día. Entonces, por la noche, antes de acostarse, cambie un poco su repertorio y cuente a las leyendas de este día tan especial. Entonces, su hijo llegará el 25 de diciembre lleno de sueños y con una visión mucho más mágica de esta fecha especial.

1. El sueño de Santa

En una linda noche, Santa tuvo un hermoso sueño del que no quería despertarse. ¡Era Nochebuena y todos estaban felices!

¡Nadie estaba solo! Todos tenían una familia y una casa para vivir, con una mesa lista para la cena de Navidad y comida para todos. No había pobreza, ni odio, ni guerras. Todos eran amigos, no hubo peleas, ni malas palabras, ni malos modales, y Santa vio lo cariñosos que eran entre ellos. La gente en las calles en su camino a casa tarareaba alegremente villancicos, tomando sus últimos regalos para poner debajo del pino. Ni el perro ni el gato estaban solos en esta noche fría. Todos tenían un lugar acogedor para quedarse. ¡Y Santa no pudo evitar sonreír, tan feliz de ver el mundo lleno de paz, amor y armonía!

Pero Santa Claus se despertó y vio que todo era un sueño maravilloso, y estaba triste. Solo unas pocas personas en el mundo eran felices, podían celebrar la Navidad en alegría, paz y comunión con los suyos, tener un hogar, comida, ropa y amor.

¡Entonces Santa pensó, tendré que seguir ayudando a niños y adultos a tener una Feliz Navidad! ¡Prepararé los renos y mi trineo para llenarlo de regalos y distribuirlos esta noche, por lo que al menos una vez al año habrá alegría en los corazones de todos nosotros!

Y así, Santa continúa año tras año para cumplir su tarea, hasta que un día puede ver su hermoso sueño hecho realidad.

2. El pino de navidad

La historia cuenta que en la víspera de Navidad, cerca de la cuna, había tres árboles: una palmera datilera, un olivo y un pino. Cuando los tres árboles vieron nacer a Jesús, querían ofrecerle un regalo. El olivo fue el primero en ofrecer, dándole al niño Jesús sus aceitunas. La palmera datilera le ofreció dulces citas. Pero el pino, como no tenía nada que ofrecer, era muy infeliz.

Las estrellas del cielo, al ver la tristeza del pino, que no tenía nada que darle al niño Jesús, decidieron descender y descansar sobre sus ramas, iluminando y adornando el pino que así se le ofreció al niño Jesús.

3. La leyenda de la vela navideña

Había una vez un pobre zapatero que vivía en una cabaña en el cruce de una carretera cerca de un pequeño y humilde asentamiento. Como era un buen hombre y quería ayudar a los viajeros que pasaban por la noche, dejaba una vela encendida en la ventana de su casa todas las noches para guiarlos. Y a pesar de su enfermedad y hambre, nunca dejó de encender su vela. Luego vino una gran guerra, y todos los jóvenes se fueron, dejando la ciudad aún más pobre y triste. La gente de la aldea, al ver la persistencia de ese pobre zapatero, que continuó viviendo su vida llena de esperanza y amabilidad, decidió imitarlo y esa noche, que era Nochebuena, todos encendieron una vela en sus hogares, encendiéndose Todo el pueblo. A medianoche, las campanas de la iglesia comenzaron a sonar, anunciando las buenas noticias: ¡la guerra había terminado y los jóvenes regresaban a sus hogares!

Todos gritaron: "¡Es un milagro! ¡Es el milagro de las velas! A partir de ese día, encender una vela se convirtió en una tradición en casi todos los pueblos en la víspera de Navidad.

4. Leyenda de la rosa de navidad

En la noche en que nació el bebé Jesús, un pequeño pastor, que mantuvo su rebaño en el monte, vio pasar a unos pastores y tres sabios, que se dirigían al establo donde estaba Jesús. ¡Los pastores trajeron regalos, y los tres reyes magos llevaron ricos regalos de oro, incienso y mirra!

El pequeño pastor estaba triste porque no tenía nada que ofrecerle al niño Jesús, y comenzó a llorar. Un ángel que pasó, al ver tanta tristeza, pasó junto a la niña y, cuando sus lágrimas cayeron sobre la tierra helada, las convirtió en hermosas rosas blancas, que la niña con un corazón lleno de felicidad, rápidamente recogió y tomó como una ofrenda al niño Jesús.

5. Leyenda de las flores navideñas

La leyenda dice que una niña llamada Pepita, que es pobre, no podría ofrecer un merecido regalo al bebé Jesús en la misa de Navidad. Muy triste, le dijo a su primo Peter, que iba con ella camino a la iglesia. Él le dijo que no necesitaba estar triste, porque lo que más importa cuando le ofrecemos algo a alguien es el amor que ofrecemos, especialmente a los ojos de Jesús. Luego, Nugget recordó recoger algunas ramas secas que estaba encontrando en el camino para ofrecerle.

Cuando llega a la iglesia, Pepita mira las ramas que ha reunido y comienza a llorar porque encuentra que esta ofrenda es muy pobre. Aun así, decide ofrecerles con todo su amor. Él entra a la iglesia y cuando coloca las ramas frente a la imagen del niño Jesús, se vuelven de color rojo brillante en el asombro de toda la congregación presente. Este hecho fue considerado por todo el milagro de esa Navidad.

6. El retraso de Santa

Todos los años, como siempre, Santa va a un pequeño pueblo para llevar los regalos a los niños. Pero este año hubo una desgracia: Santa llegó tarde y los niños del pueblo estaban preocupados de no haber recibido los regalos.
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